jueves, 20 de mayo de 2010

Fuiste luz un instante (Miguel Ángel Yusta)

Fuiste luz un instante
en el oscuro atardecer de mi alma.
Sentí cómo tu fuego
calentaba mi vida nuevamente
y tus manos sencillas
cogían, amorosas, flores secas
formando un ramillete de esperanzas.
Pero luego te ibas cada tarde
por el mar, hacia el sol, hacia el ocaso,
sin pensar que en tus ojos
te llevabas entera mi alegría.
Jugabas con el tiempo
haciendo con los días y mis horas
laberintos de nuevas sensaciones
con un sabor final de indiferencia .
Un día el mar se abrió bajo tus pasos
definitivamente
-tú, que lo caminabas tan deprisa-
y desapareciste de mis playas.

Se desvanece el sol
de la tierra y mi mar.
Todo es entera soledad, silencio.
Sólo mi soledad y solo en ella.


http://mayusta.blogspot.com/

2 comentarios:

Javier dijo...

De nuevo aquí, con tus palabras azules, prestadas, usadas; de nuevo paseando entre la serena quietud de esta fragua de sentimientos.

De nuevo gracias por dejarme un sitio.

Besos.

verso y palabra dijo...

de nuevo gracias por estar y seguir estando

un beso